El otro día fui a ver Un tipo serio, la última de los Cohen. Fui medio obligada, por una amiga, y porque era gratis. La verdad es que hacía 10 años que no me gustaba nada de lo que sacaban. Ésta me gustó mucho. Va de un tipo que es muy correcto moralmente y no sabe defender lo que quiere. Al final de la peli, además de ser muy desgraciado, le dicen que se muere.
Y así es la vida.
Me hizo pensar en muchas cosas. En el cenizo de Houellebecq primero.
En que tengo una vida insignificante. Pero la mía al fin y al cabo.
En que a lo mejor no llego a los 40, pensamiento que me ronda desde que tengo uso de razón.
Y que cuando llegue el momento, me gustaría que fuese algo rápido y no muy doloroso y que sonase "You're always on my mind" de Elvis, en mi funeral.
El otro día me dieron los resultados de la analítica anual de rutina. El médico me dijo que tenía el colesterol por las nubes y que era peligroso, que tenía que medicarme. Lo encontró muy extraño, ya que todo lo demás estaba bien y no es genético. A mi me pareció muy coherente: había somatizado mi corazón roto en un posible infarto. Además, me pareció de lo más romántico. Y práctico. Puestos a morirse, mejor de algo del corazón, breve y efectivo.
La música de la película, "Somebody to Love" de los Jefferson Airplane, me persigue a todas horas desde entonces. Alguien a quien querer. Con sus múltiples interpretaciones.
Ayer hablaba de la vida con unos amigos. Los tres encima de mi cama, nos reíamos borrachos al pensar que todos se pasan la mayor parte del día pensando en sexo y todas, en ser tocadas. Y mientras, vamos a trabajar, hacemos cosas aburridas y volvemos a casa, sin haber tenido sexo y sin haber sido tocadas. Nos preguntábamos dónde estaba el error, en si en realidad el trabajo y esta sociedad del primer mundo no eran un engaño para no sobrepoblar el planeta. Joder, ¡queda un montón de sitio libre! clamaba mi amigo.
Por último, esta mañana, he visto un vídeo sobre Google. Hablaba de cómo de controlados estamos, con todos nuestros datos y emails almacenados, información ideal para vendernos cosas, y para la CIA incluso, y hasta que punto carecíamos de privacidad. Luego había un texto que sugería que de momento podemos diferenciar la realidad de la virtual, pero que quizá llegue un día no muy lejano en que ya no podamos, y entonces estaremos a merced de la manipulación total.
Si esto fuese una peli de zombis o virus letales yo no sería la líder, sería una de las supervivientes espabiladas, así que me da un poco igual lo que esté por venir. No tengo nada que esconder. Y justo ahí me he vuelto a acordar, que lo que quiero, sencillamente, es irme a vivir delante del mar y que me dejen en paz.
"Somebody to love"
Google
Y así es la vida.
Me hizo pensar en muchas cosas. En el cenizo de Houellebecq primero.
En que tengo una vida insignificante. Pero la mía al fin y al cabo.
En que a lo mejor no llego a los 40, pensamiento que me ronda desde que tengo uso de razón.
Y que cuando llegue el momento, me gustaría que fuese algo rápido y no muy doloroso y que sonase "You're always on my mind" de Elvis, en mi funeral.
El otro día me dieron los resultados de la analítica anual de rutina. El médico me dijo que tenía el colesterol por las nubes y que era peligroso, que tenía que medicarme. Lo encontró muy extraño, ya que todo lo demás estaba bien y no es genético. A mi me pareció muy coherente: había somatizado mi corazón roto en un posible infarto. Además, me pareció de lo más romántico. Y práctico. Puestos a morirse, mejor de algo del corazón, breve y efectivo.
La música de la película, "Somebody to Love" de los Jefferson Airplane, me persigue a todas horas desde entonces. Alguien a quien querer. Con sus múltiples interpretaciones.
Ayer hablaba de la vida con unos amigos. Los tres encima de mi cama, nos reíamos borrachos al pensar que todos se pasan la mayor parte del día pensando en sexo y todas, en ser tocadas. Y mientras, vamos a trabajar, hacemos cosas aburridas y volvemos a casa, sin haber tenido sexo y sin haber sido tocadas. Nos preguntábamos dónde estaba el error, en si en realidad el trabajo y esta sociedad del primer mundo no eran un engaño para no sobrepoblar el planeta. Joder, ¡queda un montón de sitio libre! clamaba mi amigo.
Por último, esta mañana, he visto un vídeo sobre Google. Hablaba de cómo de controlados estamos, con todos nuestros datos y emails almacenados, información ideal para vendernos cosas, y para la CIA incluso, y hasta que punto carecíamos de privacidad. Luego había un texto que sugería que de momento podemos diferenciar la realidad de la virtual, pero que quizá llegue un día no muy lejano en que ya no podamos, y entonces estaremos a merced de la manipulación total.
Si esto fuese una peli de zombis o virus letales yo no sería la líder, sería una de las supervivientes espabiladas, así que me da un poco igual lo que esté por venir. No tengo nada que esconder. Y justo ahí me he vuelto a acordar, que lo que quiero, sencillamente, es irme a vivir delante del mar y que me dejen en paz.
"Somebody to love"

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