A cualquier cosa le llaman cocaína, me decía ayer Luis.
Yo no sé muy bien qué tomé (ni por qué) pero sí sé que no pude dormir en todo el día. Y fue una putada, porque después de una divertida cena con la Xusma, y justo antes de irme a casa, me encontré un mensaje que cualquier otro día hubiese ignorado.
- ¿Dónde estás esta noche?
Miré la hora de envío: 6.16h de la mañana. Bonito eufemismo, pensé.
El típico mensaje de músico a las tantas. ¿Qué se ha creído? ¿Qué soy una groupie de 20 años que se acuesta de día y está loca por chuparle la polla?
Como ya era 2010, y mi propósito de este año es creer en mí y dejarme de moralinas e inseguridades, y sobretodo, visto que el catalán con el que llevaba un rato tonteando y al que mandaba señales que hasta un ciego hubiese visto, no acababa de reunir el valor para pasar una noche conmigo, cogí un taxi e hice lo que más me apetecía hacer ayer: empezar el año follando. Con él.
- Normalmente no contesto mensajes de músicos deseperados. Le dije al llegar.
Un segundo después nos arrancábamos la ropa.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
ole! 100% estrellita. En volem més!
Publicar un comentario