martes, 5 de enero de 2010

Turbolover

En enero estuve de visita en el Pueblo Acantilado. Ahí vive John, uno de mis mejores amigos. Nos conocimos en el avión de ida a Australia, hace ya 10 años, y desde entonces, no dejo de visitarlo.

Con él me siento como un chico. Nos gusta la misma música, que haya pelusas en el suelo, la cerveza, improvisar, las aventuras extremas, conocer a personajes singulares y también todo lo referente a la tomadura de pelo social y política en la que vivimos.

Como he ido tantas veces, también conozco a su grupo de amigos. Me encantan. Todos tienen motes y son adorables por algún motivo.

Este fin de semana he descubierto muchas similitudes con Emilio. Lo llaman El TurboLover. Porque desde que le gusta alguien hasta que se iría a vivir con ella, pasan unas 10-12horas.

A mí me pasa igual. Conozco a alguien que me entusiasma, follamos, conectamos y yo ya tengo material fantástico para hacer castillos en el aire mientras viajo en el metro para una semana.

Sólo con pensar qué pondré en el siguiente mensaje de móvil me puede llevar dos días, varios folios y por lo menos, tres llamadas telefónicas para contrastar con mis amigos, guionistas además, si se entiende bien lo que quiero comunicar y cual es su opinión. No en vano, antes me autodenominaba Superindecisa en el starsystem virtual.

El caso es, que opino que ser Turbolover de género masculino tiene sus ventajas, ya que generalizando, son ellos los alérgicos al compromiso y los que deben esparcir su esperma cuanto más lejos mejor. Imagino qué maravilla debe ser conocer a un hombre que te fascina y que él esté aún más fascinado. O no. En mi caso creo que me asustaría un poco tanta determinación y seguridad. ¿Dónde quedaría el juego? ¿Y la intriga de “me llamará pronto” ? etc etc..

Yo que me conozco, como buena Turbolover, sé que necesito un polo opuesto en ese sentido, si no, viviríamos en Waikiki al mes de conocernos y a los 6 yo ya estaría aburridísima de tanta seguridad.

1 comentario:

Henry Write dijo...

Sólo se escapan los perseguidos. Sólo se persigue a los que se escapan. Si nos quedaramos quietos igual las relaciones durarian más.

A parte,
Tu blog me encanta, seguro que estás muy buena. Te dejo en privado mi teléfono por si quieres ir a tomar una cerveza sin alcohol (borracho soy un poco pulpo). ¡Besos!